El 20 de enero, su hermano menor, Alfonso, recibe en Roma, en una aparición de María, la gracia de la fe cristiana. A la luz de la Palabra de Dios, Teodoro discierne el mensaje recibido de María y, estimulado por su hermano, funda en 1843 la Congregación de las religiosas de Nuestra Señora de Sión. En 1852, reúne el primer núcleo de la que llegará a ser la Congregación de las Religiosas de Nuestra Señora de Sión. |